jueves 10 de septiembre de 2009

HOY ESTOY CONTENTO !!!


Hola amigos.

Por fin me he quitado las telarañas de encima para poder contaros un poco de mi vida.

En el capítulo anterior dejaba el titular del IronMan de Zurich como próximo objetivo. De eso hace casi un mes y creo que desde entonces no ha habido ni un solo día en el que no me haya arrepentido de haberme embarcado en esta historia.

¿Qué pinto yo nadando 4Km en un lago con no se cuanta profundidad si apenas me mantengo a flote en una piscina de la comunidad de vecinos? ¿Se podrá hacer la prueba con un flotador…?

¿Qué hago con una bici de hace 12 años jugándomela por los arcenes de las carreteras secundarias? ¿Cómo voy a hacer 180 Km en menos de 8 H si a duras penas paso de 20 Km/H cuando hago 1 horita de bici?

Todo esto y muchas dudas más son las que me han esta corroyendo durante estos últimos días. La logística, la ropa adecuada, el material, la bici… ¡Con lo bien que estaba haciendo maratones!

A todo esto, la temporada atlética finalizó en Helsinki el 15 de Agosto, donde junto a mi incombustible “moreneta” pude acabar el 10º maratón de asfalto de mi intermitente vida deportiva. 3H 48’ no están mal para la poca motivación que había a estas alturas de la temporada y a punto de comenzar las vacaciones y la ingesta etílica que apareja este hecho.

Haciendo un resumen, la cosa no ha estado mal. Con la excusa de los 101 el año deportivo se ha acabado con 3 maratones de asfalto. Léase Zaragoza, Valencia y Helsinki. 1 de montaña: Espadán. 1 trail de 67 Km: Reus. Las XXX millas Romanas (44Km) en Mérida y al menos 15 medias maratones/carreras largas de montaña. Desde luego no me puedo quejar, pero, lo que toca es mirar hacia delante y ahora tengo un problema; mejor dicho, dos: la natación y la bicicleta.

Definitivamente no se nadar. Empecé hace unos 10 días en la piscina de la comunidad que tiene 15 m haciendo 10 largos. Con descanso, claro. Poco a poco pasamos a 20, y así sucesivamente hasta que pude tener la confianza y perder la vergüenza de ir a una piscina cubierta pública. El primer día hice 500 m en 19’. ¡Bien! Pero… ah! Si hago la proyección de lo que tardaría en hacer los 3’8 Km en el p… lago de Zurich, me da un resultado de 2H y 24’, claro que esto si no me ahogo antes. Resultado: descalificado. El tiempo límite es de 2H 10´.

Hoy le he echado huevos y he decidido hacer 700m haciendo hincapié en mi desesperada técnica. (no confundir con depurada) Estirando los brazos, deslizando, respirando… He acabado fresco como una rosa ¡Bien de nuevo! 25’. Proyección para la prueba 2H 16’: descalificado… Lo seguiré intentando. Lo importante es que he visto una muy buena progresión dentro de mis pocas cualidades anfibias. Desde hace 10 días hasta ahora la cosa ha cambiado bastante y teniendo en cuenta que quedan 10 meses por delante…

La bici y su p… madre:

Aparejada a la pruebita Suiza, y dentro de mi carácter obsesivo, en las últimas semanas he estado inmerso en todos los blogs ciclistas del mundo mundial tratando de imbuirme en el deporte del ciclismo y de aprender cual sería la mejor estrategia, bicicleta, ropa, platos, piñones, etc. para la prueba. He estado dando la tabarra al mago, a Xelvático y a todo bicho viviente que se me ha puesto por delante, atiborrándoles a preguntas sobre este temita. Ahora ya se lo que es la tija, la potencia, el cuadro y un montón de detalles que a la hora de la verdad no me van a servir para nada.

El primer día que monté en la burra después de 10 años, constaté en primera persona que estos conocimientos adquiridos de manera concentrada, cual gota de fairy, no servían para nada cuando después de hacer los primeros 200 m que son en bajada según salgo de casa, tuve que ponerme a pedalear. ¡Que horror! Empecé a pensar en poner un piñon más grandes (con el plato pequeño, claro) hasta que la triste realidad me mostró que ya estaba en el mayor, y que por mucho que le diera a la maneta, “na de na”

Llaneando voy a 20Km/H. Subiendo, bastante hago con no bajarme a empujar. Y bajar es lo mío.… Como decía un viejo compañero de entrenamientos de carreras a pié “pa baix, fins les merdes roden”

Total, que he hecho 2 salidas de 21Km cada una. El primer día en 1h y 3’ y el segundo en 57’. Proyección para los 180 de Zurich: descalificado.

Eso si, la bicicleta, aunque paso la ITV y no es la de Javier Muñoz, no se que le pasa que no entra el plato grande. Cuando la arregle será otra cosa, y ponerlo y pedalear otra diferente también. Por cierto, de momento le he puesto un acople de triatlón, al cual, cuando trato de asirme para la consabida postura aerodinámica, acabo dando tumbos y no cayendo al suelo de milagro. Debo ser algo burro, pero lo seguiré intentando.

Bueno, a pesar de todo esto y como reza el titular, hoy me encuentro más animado por los ligerísimos progresos, pero aún en estado de búsqueda de algún resorte motivacional que permita seguir avanzando 10 mesecitos más; alguna apuesta con el mago o semejante se me hace necesaria.

A todo esto, las 2 o tres básculas que hay en casa, por mucho que las patalee me muestran indefectiblemente el registro numérico empezando por 7 el primer dígito, lo cual no sucedía desde hace más de 2 años. Y es que el verano ha sido duro. Una vez acabada la maratón de Helsinki, la multitud de homenajes gastronómico-etílicos que se han sucedido han sido innumerables y algunos de ellos casi inenarrables. A mencionar el restaurante Tchaikovsky en Tallin con una decoración, servicio y comida excelentes. Carne de Reno estupenda y precios de los vinos astronómicos.

La visita de la familia Boyle no contribuyó a una dieta equilibrada, y las veladas a base de Gin-Tonic, champagne y ensaladilla rusa no son lo más apropiado para la dieta. A destacar la “castaña” seca sufrida por la Sra. de Boyle. Sencillamente memorable.

Los días en las playas Onubenses tampoco ayudaron mucho a la báscula. Los caracoles, chanquetes, boquerones, gambitas y demás zarandajas creo que no están incluidas en las dietas de los IronMan (excepto en las del mago, claro)

Bueno, pues eso, que ya estoy por aquí de nuevo y espero seguiros contando los progresos, si los hay.

226 Saludos.

martes 11 de agosto de 2009

QUE VIVAN LOS LIOS !!!!!!


Pues eso. Que solo unas líneas para informaros que el próximo 1 de Agosto del 2010 espero convertirme en "home de ferro", lo cual, seguro que será algo complicado. Seguro que si. Entre otras cosas, nadar nado bien solo hacia abajo y en los últimos 10 años mi coqueteo ciclista se ha ceñido a la ciclostatic que tengo aparcada en el garage...
Será un nuevo reto y ahí estaremos. Si hace falta desafiar al mago, pues lo desafiaremos. Si hace falta retar al Alemán, pues lo retaremos. (Otto, ¿te apuntas?)
Que no sea por no meterse en líos. Ya os contaré porque antes está la maratón de Helsinki el próximo sábado, y como siempre, esa será otra historia.
226 saludos. (a ver si alguien lo descifra)

lunes 3 de agosto de 2009

FERRAN TORRENT: "EL TIGRE DE SEDAVÍ"


Hola amigos.

¡Quién me lo iba a decir! Tener la oportunidad de saborear un rato con alguien que le ha proporcionado a uno tantos ratos de entretenimiento, a la vez que retrotraído a los recuerdos más ocultos de la Valencia de la niñez, es una de esas exquisiteces que inesperadamente suceden y que por lo azaroso, todavía hace que el placer sea más sublime.

A Ferrán lo descubrí creo que por el año 98. Un amigo me recomendó una de sus novelas “la mirada del tafur” la cual engullí con fruición sobretodo porque tenía dos de los componentes fetiche que me excitan: el juego y la Valencia de los 60/70. Después de este primer encuentro, como a muchos otros autores, le otorgué una excedencia literaria, o quizá me la conferí a mi mismo para leer cosas de más enjundia como el Marca, As, Sport… La cuestión es que me volví a acordar del amigo cuando en Agosto de 2.000 “sufrí” mi exilio profesional voluntario en tierras Lusas. Lisboa me hizo reencontrarme con la obra de Torrent sobretodo porque en aquellos momentos de morriña recordé que existía un autor que ambientaba la mayoría de sus novelas en Valencia, y claro, solito que estaba uno por aquellos terrenos entonces todavía inhóspitos, pues recurría a cualquier recurso emocional que le recordara a la añorada “terreta”.

En una de las visitas mensuales por aquella época a la familia recuerdo una visita al Fnac de San Agustín. Por cierto, no me resisto a hacer una imitación literaria, a años luz de distancia, de lo que mi amigo podría decir: “situado enfrente de la famosa iglesia que lleva el mismo nombre y cuya última reforma le da un aspecto de templo típico del gótico Valenciano. Aunque primitivamente se situaba en campo abierto y lejos de las murallas musulmanas, hoy en día queda inmersa en el bullicio mundano de la ciudad”

Bueno, pues eso, que me dejo de tonterías y vuelvo a lo que quería decir. Que fui al Fnac, cogí a uno de los dependientes y le requerí por los libros del Tigre de Sedaví.

- ¿Cual quiere?
Me preguntó el chaval
- Todos
Fue la respuesta.

Total, que cargué con el montoncito de libros para Lisboa y poco a poco, y en orden cronológico comencé a leer con auténtica devoción toda la obra: “No emprenyeu el comissari” “Penja els guants Butxana” “Un negre amb um saxo” “Cavall i rei”… y así hasta que en un par de semanas se acabó… ¡Cuánto maldije al tío por no haber escrito más!

La verdad es que amén de la compañía que me proporcionó en aquellos tiempos, pude descubrir a un novelista que me apasionaba ya no tan solo por tener gran parte de su obra ambientada en Valencia (por cierto, tiene bemoles que tilden de Catalanista ciertos sectores “clásicos” a un tío que ha fomentado a esta ciudad y a sus pueblos de esta manera) sino por los personajes de sus novelas. Y es que Ferran Torrent es un personaje de personajes; sus Tordera, Barrera, Butxana, Lloris, L’ oncle Tomás, Juanito el Moro… no son reales, pero es como si lo fueran. La riqueza de caracteres y personalidades tan variopintas de cada uno de ellos es como la vida misma: dura, divertida, inmisericorde… pero sobretodo una cosa: humana.

Todos ellos tienen un “algo”; se complementan y retroalimentan unos a otros de manera que estemos pendientes de ellos tanto como de las tramas de las novelas y que hacen sentirnos algo huérfanos cuando pasamos la última hoja del libro.

Bueno, pues el tema es que por casualidad, hace unas semanas en la boda de un amigo común me reencontré con Ernesto Muñoz, ex-orfeonista como servidor y natural, de Sedaví igualmente. Casualmente vino el tema de Ferrán Torrent a la conversación y me comentó que se conocían desde niños, que cuando quisiera podíamos ir a comer, etc… Llegados los postres, con alguna dosis de escepticismo y seguramente con alguna copa de más que contribuyó a que la euforia se desatara le espeté el típico:
- “No tens collons” “Dime día, hora, bajo de Madrid ex profeso y pago la paella. Donde haga falta”

Un par de días más tarde, cuando en plena vorágine de Multinacional Japonesa me encontraba abnegadamente laborando para contribuir a la riqueza nipona, recibí la llamada de Ernesto.

- “De aquí en 8 días en casa Carmina” “A las 2”

Después de inquirirle sobre la veracidad de la cita, de la cual casi ni me acordaba, tuve que empezar a arreglármelas para poder huir unos días después de la meseta para poder pasar un delicioso rato de “paelleta y tertulia”

La cita en la plaza del pueblo, allí donde se sitúa el casino, escenario de algunas de los pasajes más hilarantes de “La vida en el abismo” con Juanito el Moro y el cura como protagonista. ¡Si se supiera la verdad!

A las 2, como un clavo se presentó junto a Ernesto que lo recogió en su casa situada a escasos 50 metros de la plaza, y es que Ferrán, a pesar de la odiada popularidad y éxito, no renuncia a sus orígenes de los que presume y se siente orgulloso. Le gusta estar con la gente normal; sus clientes y foco de inspiración cotidiana.

El menú no muy extenso pero sabroso de verdad. Ensalada de Tomate con atún, pero atún de verdad, servido en jugosos lomos de los que no hay que trocear salvo para la ingesta. Clochinas de las de los meses sin “R” y después un delicioso arroz a banda. Todo esto regadito con un excelente tinto Valenciano, Rafael Cambra, y por un buen cava, “Agustí Torrelló Brut” que siguió a los postres y acompañó a la tertulia.

Ferrán es un tipo menudo,vivaz, de mente agil, fuerte, de los que mira a la cara cuando con vehemencia y convicción defiende lo que piensa, y pensar, os aseguro que piensa. Las cosas las tiene claras y es de los que aprecia estar con personas, lo racional, la charla, la complicada vida sencilla. Para él, el dinero es secundario y es de los que admite que su única necesidad es disponerlo para conquistar el bien más preciado: el tiempo.

La popularidad le produce cierto desasosiego y le incomoda. No se siente a gusto saliendo en los medios. Prefiere la “partideta” en el casino del pueblo que las ruedas de prensa de los premios literarios. La charla de fútbol con los mortales que las colaboraciones obligadas en los medios. (Me recuerda a aquella famosa canción de Serrat “cada loco con su tema” que rezaba en una estrofa: “soy partidario de las voces de la calle más que del diccionario” )

Lo que hay que reconocer es que vivir, ha vivido. Conoce a un montón de variopintos personajes, unos más afamados que otros. Anécdotas y “encierros” te podría contar por docenas. La mejor, la de “Gracias tía gorda”, la guardo como secreto de sumario para no desmitificar a L’ oncle Tomás.

Lo más importante, es que a pesar del éxito, la fama, las influencias, contactos y demás zarandajas, Ferrán es como es: un tío auténtico, de la calle, amigo de sus amigos y que no se ha dejado turbar por todos los factores que irremediablemente cohabitan a su alrededor.

Aunque segundas partes dicen que nunca fueron buenas, no renuncio al placer a repetir.

Gracias por el rato y disculpa mi atrevimiento si es que llegas al final de esta soflama.

101 Saludos.

domingo 26 de julio de 2009

AUPA AUPA !!!





Hola amigos.

Esas 2, las del título, han sido las palabras más escuchadas en este fin de semana en la carrera más bonita de mi historia atlética: La I ZUMAIA FLYSCH MENDI MARATÓN. Una carrera que transcurre por el biotopo del Flysch en Zumaia y que realmente es esplendida en todos los sentidos como os intentaré relatar un poco más adelante.

Primeramente hay que poner las cosas en orden y contarlo todo desde el principio. Esta carrera fue preparada convenientemente desde el viernes tarde cuando, con mi incombustible “moreneta”, arribamos a Donosti prestos a hacer otro tipo de carrera: la de los “pintxos”.

Acuciado por mi jefe, Donostiarra algo renegado, me fue marcado un itinerario que al igual que iba a suceder en la carrera, la de verdad, tuvo 6 avituallamientos previos a llegar a la ansiada meta: la cama del hotel.

La peregrinación gastronómica comenzó en el barrio de Gros allá por las 21’ 30 H. Lugar: El Garbola. Croquetas de Hongos y enlaladilla de gambas con caviar y primer par de zuritos. Muchas tentaciones de continuar “apretando” el ritmo, pero la noche era larga y había que dosificar. Me quede con las ganas de probar algunas cosas que saltaban a la vista así como algún buen caldo que se atisbaba.

El siguiente punto de avituallamiento se encontraba justo al doblar la calle. (Que bien que estén tan seguidos) Garito: El patio de Ramuncho. Guindillas fritas para aparentar que éramos lugareños y primer trofeo de la noche: rabo de toro. Sinceramente, de 2 orejas y tocayo. Más zuritos y siguiendo la carrera luchando a codazo partido por hacer hueco en la barra.

La prueba cambió un poco de escenario y tras cruzar el puente que separa Gros del Barrio Viejo nos comenzamos a adentrar en el corazón del bullicio donostiarra. La tercera parada y primera de lo serio fue en la calle que probablemente tenga más bares por metro cuadrado de España: (o de Euskadi para los nacionalistas) La calle Fermín Calvetón. A esas horas miles de lugareños mezclados con guiris de todos los colores y acentos, se apostaban en las puertas de los locales tratando de buscar un hueco salvador para echarse algo a la boca. Nosotros a dentellada limpia y con los codos en ángulo de 90º nos hicimos sitio en “Goizargui” donde llegó la segunda medalla de la noche: Una Brocheta de gambas para echarse a llorar de lo rica que estaba. Y debía de estar buena porque en los 15 minutos que resistimos de pié en un rinconcito, prepararían no menos de 50 para los famélicos que por allí deambulábamos a empellones.

Esos empujones no fueron nada para lo que nos esperaba en “La cuchara de San Telmo”. Un local que no pasaría los 60 metros cuadrados y donde parecía que hubiera no menos de 60 docenas de personas cuales mendigos a la puerta de la beneficencia en día de nochebuena. Allí habían bocados, hurtos, discusiones; “eh, ese pintxo es mío” “Yo estaba antes…” Pero todo valió la pena para poder echarnos al buche la medalla de oro absoluta de la noche: “Carrillera ibérica” ¡Que cosa tan buena! Al mismo tiempo tomamos un poco de pato, que al lado del cachete del gorrino no tenía comparación. Lo único malo es que cuando me aprestaba a pedir no menos de media docenita más de carrilleras para empezar a echar boca, la “amable” señorita que atendía me espetó una frase que se clavó en mis oídos como agujas incandescentes: “la cocina está cerrada”
Como os podéis suponer intenté negociar lo que pude para que este hecho no nos afectara pero lo único que conseguí es que me trajeran unas costillitas que sobraban de alguna parte…

Con el cabreo consiguiente tuvimos que ir a rematar la faena sólida y eso ocurrió en otro local, “Gambara” donde lo más destacable eran unos mini- croissant con diversos ingredientes. Una vez saciada la ansiedad que nos produjo el aborto del festín de carrilleras, y engullidos 7 u 8 de los bollitos dimos por concluida la incursión por el casco viejo, pero para rematar la carrera nocturna faltaba una visita inexcusable al campeón del mundo de Gin Tonics: Pub Dickens, en el boulevard de Donosti. Pub regio, clásico, de camarero/as con chalequito y esas cosas. De los de toda la vida de rancio abolengo.

El gin tonic es espléndido. Lo más curioso es que los ingredientes son muy normalitos en cuanto a la parte líquida: tónica schweppes y Bombay del barato, pero mezclado con el hielo especial y extrayendo la parte amarga del limón consigue un sabor y una frescura digna de encomio. Después de esto, y atisbando la meta ya cerca, obviamente no me pude resistir y tuve que repetir. Lo curioso es que hablando de la forma de hacerlos, de las técnicas enopáticas del ilustre Juan Ferrer, del Martin Millers doblemente destilado en alambique de cobre, de las bondades de la tónica americana “Q-tonic”… hete aquí, que como por arte de magia, aparecieron los mencionados ingredientes y pude degustar la receta con otros licores. No se si a esas alturas de la noche las glándulas gustativas estaban en plena forma, pero la cosa fue diferente; ni mejor ni peor, diferente e igual de ponderable.

Una de las cosas buenas que tiene este local, es que hay una parada de taxis en la puerta, lo cual resultó de agradecer. Llegada al hotel: 3’ 30 H AM. La carrerita nocturna había durado 6 H (como la maratón de espadán) y no necesitamos atención médica. Bien !!!

El sábado, pues que queréis que os diga… lo pasaremos por alto y nos centraremos ahora en lo serio y en el motivo principal de este viaje: el trail por montaña en el biotopo del Flysch en Zumaia.

Antes os decía que ha sido la carrera más bonita que he disfrutado en mi vida y lo reafirmo fervientemente. El recorrido es de ensueño. El biotopo del Flysch es una reserva natural, hasta ahora poco conocida y que para los parroquianos del lugar estoy seguro que hubieran preferido que siguiera así y no le hubieran dado esa publicidad de biotopo y demás zarandajas.

Los parajes son de película; montaña, terreno verde y blandito, las vistas… ni os cuento. ¡Que acantilados entremezclados con colinas! ¡Que calas…! Lo dicho: una pasada.

Encima de todo eso la organización ha sido perfecta. Más de 100 personas cubriendo los desvíos, los senderos, los avituallamientos, la meta, la atención médica… Había señales cada 10 m. Era imposible perderse Mención aparte había que hacer a los lugareños que han animado sin parar por cada recodo, por cada aldea y por cada caserío de los que hemos pasado por delante. “Aupa, Aupa ta-kzzetedmnetkkkak” (la tercera palabra la transcribo ininteligible al igual que la mayoría de cosas que nos decían en Euskera y que no me enteraba… Me quedo con el Aupa Aupa, o Upa Upa, dependiendo de los acentos y de los cierres fonéticos)
La verdad es que todo ha sido excitante. El recorrido propiamente es un rompepiernas XXL. No es que se suba a mucha altura puesto que la cumbre más elevada apenas llega a los 200 m, pero es que se suben docenas de ellas y con cambios constantes en cortos espacios de tiempo. No es que estuviera en mi mejor forma y menos después de los pintxos, pero 3H 39’ en 27 Km, atestiguan la dureza de las veredas en cuestión.

Hay que añadir la cantidad de ganado que se encuentra por esos lares, y lo mejor de todo, un San Fermín improvisado. Km 17 más o menos, cuando un servidor estaba rodando a ritmo de trote cochinero por un falso llano, tranquilo, relajado, disfrutando del paisaje, mis ojos no dan crédito a lo que ven: 3 cornúpetas tamaño “Ermitaño” corriendo hacía servidor y azuzados por un pastor que gritaba incomprensibles palabras en Euskera. Tras unos breves momentos de zozobra y confusión, acrecentados por el histerismo de una corredora que llegaba justo en ese momento, mi mente ha comenzado a trabajar con celeridad haciéndome varias llamadas: la primera cantar a pleno pulmón el famoso himno de encomienda: “A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro, dándonos su bendición” Y es que por un instante me parecía que estaba en la vecina Iruña, pero corriendo por la calle estafeta en sentido contrario; en dirección a cuesta de santo Domingo. Como tampoco tenía ninguna muleta a mano para lidiar con la situación e intentar hacer faena, al final la llamada mental ha sido la menos heroica, pero la más sensata. Ocultarme raudo y veloz tras un improvisado burladero consistente en las sacas de hierbajos que recolectan como comida para las bestias que por allí pastan y esperar tranquilamente a que pasara la manada y el pastor con su vara no fuera que encima recibiera un varetazo. Al final eran bueyes, pero tenían un tamaño de tractor y pegaban unos gritos y cabezazos que parecían Pablo Romeros.

Ah, a todo esto se me olvidaba un penalti que me ha hecho una rama unos Km atrás y que aunque ha sido clarísimo y ha dado con mis maltrechos huesos en el suelo, el arbitro parece no haber visto nada. En ese momento iba solo y ha habido daño pero no la vergüenza propia de estos casos.

Para acabar hay que alabar una vez más a mi “moreneta”, que el día menos pensado me va a ganar en buena lid. Esta carrerita ha sido la culminación de la preparación para el Maratón de Helsinki el 15 de Agosto y la ha acabado como lo que es; una campeona. Menos de 4 horitas que está muy, pero que muy bien…

Bueno ya me he extendido bastante, quizá inspirado por una cita que tengo el próximo martes para comer con uno de los escritores por los cuales tengo mucha debilidad: Ferran Torrent.

Eso os lo cuento la próxima semana que seguro que es algo notable.

101 abrazos.

domingo 12 de julio de 2009

CAMINO A HELSINKY

Hola amigos.

A falta de mejores retos que plantearse con estos calores y con el síndrome menopáusico pos-Ronda, lo único que nos queda, de momento es pensar en la próxima cita importante que hay a la vista: Helsinky Marathon el 15 de Agosto.

No es que sea el desafío más importante de mi vida, pero será una buena prueba para ir pensando en el futuro atlético y en el final de la temporada natural que comenzó hacía finales de Agosto del año pasado en Fuentes Claras.

Para ello, siempre con mi incombustible moreneta, que por cierto, hoy ha cumplido los 44, (el año que viene de veterana C va a arrasar) hemos participado en 3 carreritas preparatorias en los 3 respectivos últimos fines de semana:

28 de Junio: I edición del cross de Piedralaves. Carrera de esas de las que le gusta desvirgar a Javier Muñoz; bonita y dura a la vez. La moreneta 3ª clasificada en la general de veteranas: trofeo y chorizo.

4 de Julio: 10 Km de Montán. Para nosotros fueron 3 porque en las primeras rampas "Moreneta per l' aire again" Y es que a la Srta. le cuesta beber agua, y con estos calores... retirada, suero en la UVI y posterior celebración del éxito cosechado en casa del Boyle con champagne y gin tonic.

Esta semana la cosa ha vuelto a la normalidad y hemos ido a la Soriana y bonita ciudad del Burgo de Osma, donde con un calor insufrible hemos acabado lo más dignamente que hemos podido la X edición de su Media Maratón.

En las próximas semanas nos queda, además de algún entrenamiento larguito la I Zumaiako Flysch Mendi Lasterketa, que traducido al cristiano, es una primera edición de una carrera de montaña por los acantilados de Zumaia. 27 Km que tienen un buen aspecto además de la dureza del perfil. Luego nos quedarán, seguramente las 3 Leguas de Villamalea, y probablemente la Media Maratón de Navajas. Con eso y un bizcocho, a Helsinky a bajar de los 8 (periodos de media hora)

Tengo que mencionar que el otro día haciendo zapping pude ver un reportaje del Iron Man de Lanzarote. !Que envida! Acto seguido y navegando por el blog del Mago Pepo vi que este, junto a un nutrido elenco de amiguetes, se había apuntado al Iron Man de Frankfurt para el próximo año. Ante tal inyección de fervor atlético no pude sino ir a la página web del evento, donde por pura suerte se había cerrado el plazo de inscripción para la prueba. Mi cerebro estaba ya planificando una visita a Decathlon para la compra del material oportuno posteriormente de la consabida llamada a Bonafont para embarcarlo en la aventurilla. !Menos mal ! Esta vez ha habido suerte, pero para la próxima (IM de Zurich) no se si va a haber tanta. En eso estamos...

Os iré contando.


101 Saludos.


P.S. Por cierto, hay algun amigo seguidor del blog que parece querer reengancharse a las actividades corredoras. Sinceramente, la moreneta y servidor lo echamos de menos en alguna línea de salida.


domingo 21 de junio de 2009

VUELTA A LAS "ANDADAS"




Hola amigos.

La verdad es que después de haber podido completar una carrerita de 101 Km. cuesta un poco el echarse la manta a la cabeza y empezar otra vez a ponerse las zapatillas y lanzarnos al camino, y sobretodo, ¿para qué? Esto es realmente lo difícil. Encontrar nuevamente una motivación. ¿Para que?

Motivación parece que se define como los estímulos que mueven a alguien a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Los motivos para embarcarse en cualquier tipo de aventura pueden ser: racionales o emocionales, egocéntricos o altruistas y finalmente de atracción o rechazo. Pues bien, la cuestión es que ni por el forro encuentro nada que se ajuste a estos parámetros para otear un horizonte donde se pueda adivinar algo atractivo. Pero mientras en eso andamos y durante estas semanas, vagamente, perezosamente, a lo tonto y siempre con mi morenita (cuanto te quiero) ya hemos cruzado la línea de meta en 3 ocasiones: media maratón de Olombrada, media maratón de Azuqueca de Henares y finalmente hoy una preciosa carrera por la sierra de Madrid como versión light del maratón Alpino Madrileño: el cross del telégrafo.

Esta prueba transcurre durante 17 Km desde Cercedilla con ida y vuelta hasta el pico del telégrafo en la estación de esquí de Cotos y una vez superado el puerto de Navacerrada. Los parajes y sendas por donde se pasa son tremendamente recomendables tanto por el paisaje que se puede vislumbrar desde muchos puntos como por ese aroma característico de la montaña que se puede inhalar casi desde el primer momento. Una vez conocida esta zona, habrá que plantearse seriamente completar el maratón alpino el próximo año ya que puede ser una experiencia fantástica. La sierra Madrileña es una de esos “grandes desconocidos” (para mi el primero antes de convertirme en mesetario exiliado) que tiene rincones y sitios que realmente valen la pena ser visitados y que uno no debiera dejar de conocer nunca.

Volviendo a lo que toca, habrá que buscar los resortes mentales adecuados para seguir entrenando un poco para poder mantener una forma más o menos digna que permita ir trasteando un poco con los próximos eventos. El más cercano en cuanto a importancia, y el único por el momento, está en Finlandia: la maratón de Helsinki el 15 de Agosto, como una buena excusa para visitar ese país y atiborrarse a “birrotas” en la semana posterior a completarla. Después habrá que seguir buscando en el diccionario, o en la wikipedia, o vete tú a saber donde, para ver si alguna de esas denominaciones de la palabreja “motivación” rima o se ajusta a algo que podamos hacer en el futuro y que nos haga sentir orgullosos. Se admites sugerencias. Entretanto, seguiremos buscando…

101 Saludos.

domingo 7 de junio de 2009

BOYLE CHUPITO !!!


Buenas a todos.


El título del encabezamiento podría traducirse también como: "el que tiene un amigo tiene un tesoro" Y es que el haber compartido con el personaje en cuestión tantos y tantos chupitos y copetons, es uno de esos patrimonios intangibles que tenemos las personas y que a veces nos cuesta valorar con la debida mesura.


Desde la época de los futbolines Giner (donde uno que no ha ido a la universidad tiene a gala el estar licenciado en ciencias recreativas con master en billar a 3 bandas) hasta estos tiempos, dicen de crisis, en que nos movemos, han quedado atrás muchas, pero que muchas cosas.
El nexo de unión de la falla simpre ha estado ahí, con sus altibajos, con sus cambios, con mucha gente que ha ido y venido, pero el incombustible secretario siempre ahí ha estado. Lejos quedan ya los tiempos de las timbas, de la piscina de las arenas, de los partidos de futbol, de los cines de domingo noche, de las discotecas de los pueblos... Atrás quedan, o al menos desaparecidos, insignes personajes con los motes más variopintos que han atravesado por nuestro barrio, Velluters: el orejas, el cabeza, el boca, el napia. Con estos 4 ya tenemos el grand slam facial. También estaba el nosferatu, la puteta, el matesa, el mona, welcome, el mao, el sara, el trol, el pulga, el maestro... y así una larga lista de selectos personajes que han pertenecido al ámbito del más majara y radical de todos a la vez que buena persona aunque trate de ocultarlo bajo un falso hábito de dureza: el Boyle

Pero claro, la vida nos hace cumplir a todos unos ciclos inexorables y "el meu amic" no estuvo inmunizado a los efluvios de la Cartagenera de Alaquas que lo "anajabó" de por vida. Fruto de ello tenemos 2 herederos al trono: el ya fornido Sergiet, que con 18 tacos y 18 arrobas todavía no ha conseguido que su progenitor le lleve a las inmediaciones de la calle Suecia para desvirgarse en el ya sentenciado Mestalla, y es que nuestro personaje apostató de choto hace un par de décadas para pasarse a las filas vikingas.
Por otro lado está mi querida ahijada Noelia que con 9 añitos y al ritmo que lleva va a hecer que el Boyle tenga que comprarse la escopeta antes de tiempo para vigilar desde el balcón.

Este verano vamos a tener la oportunidad de pasar 3 o 4 días todos juntos en Cobeña para poder visitar los mejores baretos de la ruta de la alcarria y de paso compartir un poco de nuestros recuerdos y de nuestras cosas, lo cual me hace particular ilusión. Por tanto, estaré ansioso de que llege el elegido momento en que a plena voz tenga nuevamente que decir:

BOYLEEE, CHUPITOOOOOO !!!

101 Saludos.

25 DE JULIO DE 2010

CONVERTIRSE EN "HOME DE FERRO"